Buscar

Los errores de belleza al aplicar cremas y cosméticos faciales que no puedes cometer

Descubre los principales y más frecuentes errores que se cometen en la aplicación de cremas y cosméticos de tratamiento facial.

4m 14s
Silea
Los españoles somos grandes consumidores de productos cosméticos, pues diversos estudios afirman que cada vez gastamos más en peluquería y tratamientos de belleza, siendo, una de las principales preocupaciones estéticas, evitar que aparezcan en la piel los signos del envejecimiento. No obstante, los estudios también demuestran que cada vez somos más conscientes de la necesidad de cuidar la piel por salud, más allá del plano estético.

Sin embargo, los consumidores siguen teniendo algunas ideas equivocadas de lo que sería un correcto cuidado facial, que les alejan de que éste sea perfecto.

José Luis Cerrillo, director de Laboratorios Válquer, nos indica que entre los principales errores que se cometen a la hora de cuidar la piel con la aplicación de cosméticos específicos, están:

Una limpieza incorrecta del rostro antes de aplicar el tratamiento facial

Para que una crema funcione es indispensable que la piel esté limpia. Se trata de que no exista ninguna barrera entre el tratamiento y el rostro, que pueda contaminar el producto o hacer que éste pierda eficacia, al no facilitar su absorción completa. Lo ideal sería utilizar productos específicos de limpieza e incidir en este aspecto sobre todo al final del día. Sobre la correcta absorción del producto, el experto indica que “siempre recomiendan elegir cosméticos con base de agua purificada, ya que el agua más limpia transmite menos impurezas a la piel”.
Gtres

Aplicar demasiada cantidad de producto

“Aplicar demasiado producto de una sola vez no quiere decir que se vayan a conseguir efectos más rápidamente. Lo ideal es elegir la cantidad justa para que se absorba con facilidad, y esta cantidad justa dependerá por supuesto del tipo de piel, si es grasa, si es seca, de la edad...”, afirma José Luis Cerrillo. Poner un exceso de crema sobre el rostro es además de poco práctico, un error que además de ser molesto, tapona los poros y provoca brillos en la piel, normalmente debido a una excesiva hidratación momentánea.

Usar el mismo producto en el contorno de los ojos que en el resto del rostro

Gtres
La piel del contorno de los ojos no tiene nada que ver con la del resto de la cara. Esta es más fina y tiene más tendencia a las arrugas, por ello necesita cremas más ligeras que se absorban rápido. Sobre este punto, incidir en que conviene aplicar las cremas comenzando por las más ligeras y acabar por las más untuosas.

Frotar la piel, especialmente en el contorno de los ojos

Al aplicar la crema, muchas personas aplican con excesiva presión el producto y en sentidos poco ortodoxos. Según José Luis Cerrillo, “conviene realizar un suave masaje en el rostro, siempre desde dentro hacia afuera, y en la zona del contorno de ojos desde fuera hacia dentro; siempre en un único sentido. Del mismo modo se recomiendan pequeños toques ya que frotando con cierta presión, se podrían desplazar los tejidos y a la larga perderíamos elasticidad. Este punto también es importante al secarnos la piel, lo ideal es secar a base de pequeños toques en el rostro”. ¡Huye de frotar y restregar!

Elegir el cuidado facial en base a las experiencias de otros

Cada piel es distinta y tiene unas necesidades diferentes. Al elegir cremas, muchos se dejan llevar por resultados que el cosmético ha tenido en otros, pero que quizá no funcionen igual en uno mismo. Hoy en día existen gran cantidad de productos, e incluso la posibilidad de hacer cremas personalizadas, por ello lo más conveniente es contar con el asesoramiento experto, para elegir el cosmético en base a las características de nuestra piel, o los signos que debamos tratar.

Abandonar el protector solar cuando se acaba el verano

Que la crema facial tenga protección solar es indispensable en todas las épocas del año, pero muchos lo abandonan cuando acaban los meses de más calor. El sol incide y provoca daños en nuestra piel en todas las épocas del año. La elección del factor de protección dependerá de nuestro fototipo de piel, pero se recomienda que aunque mínima, la crema de día siempre lleve protección.

No ser constante

Como para casi todo hay que ser constante si se quieren obtener resultados. Los cuidados deben ser diarios, por ello incide en que “hay que entender la aplicación de cremas o tratamientos faciales de la piel como un ritual de belleza y salud que nos permite relajarnos y dedicarnos un momento para nosotros cada día”.
Temas relacionados  ››