En un bol batir las yemas con 4 cucharadas de azúcar hasta que aumenten su volumen y estén espumosas.
Poner a calentar la leche y disolver el café soluble.
Batir el queso con las varillas y agregarlo junto con el café al bol de yemas batidas. Mezclar muy bien hasta conseguir una mezcla homogénea.
Montar la nata bien fría con las 2 cucharadas de azúcar restantes y añadirlas a la preparación anterior.
Para terminar, batir a punto de nieve las claras de huevo y agregarlas a la preparación con cuidado y mediante movimientos envolventes para que quede bien esponjoso.
Repartir la mousse en copas y dejar enfriar en la nevera hasta servir.
Sirve la mousse espolvoreada con un poco de cacao puro en polvo y decora con unos granos de café.
Observaciones
4 personas
Cómo adaptar la receta a la dieta Montignac
Modificaciones para Montignac: Sustituye el azúcar por 3 cucharadas de fructosa, utiliza leche desnatada y café soluble descafeinado.