Los boniatos lavados y sin pelar se sumergen en agua hirviendo y se mantienen durante 10 minutos desde que empiezan a hervir.
Después se escurren, se enfrían bajo el chorro de agua fría, se escurren nuevamente y se pelan.
En una cacerola amplia se agrega el azúcar, la vaina de vainilla y los boniatos pelados. Cubrir con abundante agua y cocer a fuego suave hasta que el agua se haya evaporado casi por completo y quede un almíbar espeso.
Dejar enfriar los boniatos en la misma cacerola.
Servir los boniatos a temperatura ambiente.
Observaciones
5-6 personas
Una vez que los boniatos están fríos se pueden guardar con su almíbar en frascos de vidrio/cristal con cierre al vacío.
Receta muy energética y rica en carbohidratos. En cambio, muy baja en grasas.