Preparar la gelatina poniéndola en remojo y después calentarla suavemente hasta que se deshaga sin que cueza. Una vez se haya enfriado se baña con ella el fondo de la flanera y se lleva al congelador hasta que cuaje.
Pelar y cortar un plátano en rodajas, regar con el zumo de limón y colocar en el fondo de la flanera.
En un plato sopero poner el kirsch con el agua y las dos cucharadas de azúcar. Mezclar bien y pasar rápidamente los bizcochos por este líquido, colocándolas primero alrededor de la flanera y después en el fondo, cuidando de que no quede ningún hueco sin cubrir.
Extender en el fondo la mitad de la nata montada.
Pelar los cuatro plátanos restantes por la batidora junto con las rodajas de piña hasta obtener un puré. Poner la mitad de este puré sobre la nata montada, cubrir después con soletillas, volver a poner nata montada, puré de plátano y piña y nuevamente soletillas.
Tapar el molde con papel de aluminio y poner un peso encima para que asiente. Llevar a la nevera 8-12 horas.
Para desmoldar pasar un cuchillo por alrededor de la flanera con cuidado y volcar en una fuente. Servir.