El objetivo es mantener el peso conseguido, tras el esfuerzo que supone seguir estrictamente una dieta. De nada sirve tanta abnegación si, después, no se siguen unas pautas de mantenimiento que han de ser el resultado de continuar con los nuevos y saludables hábitos nutricionales y de vida que se han adquirido durante ese tiempo.
No es difícil darse cuenta de que mantener las costumbres incorporadas en nuestro día a día no es coser y cantar. No sólo hay que hacerlo de forma paulatina, sino también con la intención y la voluntad de hacerlo para siempre.
Los expertos hacen hincapié en que las principales claves para alcanzar y mantener un peso apropiado es comer sano y realizar ejercicio, pero, después de los excesos del verano es común recurrir a las denominadas "dietas milagro" para recuperar rápidamente nuestra figura, olvidándonos de los perjuicios que las dietas restrictivas ejercen sobre nuestro organismo y del consecuente "efecto rebote" o también llamado "efecto yo-yo". Caer en la trampa de las dietas rápidas es más fácil de lo que crees, pues resulta tentador perder rápidamente y con el reclamo “sin esfuerzo”, esos kilos que hemos acumulado durante el verano, y en ocasiones, a lo largo de meses o años de excesos.
Sin embargo, tomar medidas desesperadas, a la larga pueden generar un “efecto rebote” en nuestro cuerpo. “Cada vez se está hablando más de los riesgos para la salud que pueden conllevar las dietas milagro: carencias nutricionales, anemias, cambios en el estado de ánimo… la gente se anima a hacerlas animados por los rápidos resultados, pero estos son engañosos: el peso perdido son líquidos y músculo, que se recuperan con creces pasado un tiempo, y el cuerpo tiende a ajustar la falta de energía que se le proporciona aumentando sus depósitos de grasa. Resultado: efecto rebote cuando se vuelve a comer normal y más grasa en tu composición corporal, depósitos de grasa rebelde difíciles de eliminar sin ayuda de un profesional”, nos advierten los responsables del Centro de Adelgazamiento Talaso Atlántico.
Por su parte, el nutricionista de GO fit, Álex Pérez, asegura que "las dietas milagrosas, son dietas peligrosas" para nuestra salud y alerta que "una dieta siempre debe adaptarse a las necesidades de cada persona porque no todas funcionan igual para todo el mundo". Además, asegura que "los alimentos más adecuados para perder peso son los que tienen pocas calorías pero gran capacidad de saciar nuestro apetito".
Y es que una dieta no se trata de no comer o comer mucho menos, sino que el objetivo es consumir alimentos que provean de los nutrientes necesarios a nuestro organismo. Así, los alimentos que no pueden faltar en la dieta para estar sana y delgada son:
Aportan una importante cantidad de fibra, agua, vitaminas y minerales a nuestro organismo. Son, por tanto, insustituibles en la dieta. Con su ingesta conseguimos mantener la hidratación de nuestro cuerpo y evitar la carencia de sales minerales y vitaminas esenciales para su correcto funcionamiento. No obstante, cabe destacar que "aunque la fruta es imprescindible debemos evitar o controlar aquellas que tienen un mayor contenido en azúcar como el plátano, los higos o las uvas", matiza Álex Pérez.
Constituyen una fuente de proteínas, calcio y vitaminas que no pueden faltar, por ello es importante consumir lácteos desnatados para que nuestro cuerpo no esté desequilibrado.
Se trata de alimentos con un índice glucémico bajo y de lenta absorción. Con su consumo aportamos carbohidratos al cuerpo, fibra y minerales. "A pesar de seguir una dieta para reducir peso no podemos prescindir de los carbohidratos para el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso", asegura Álex Pérez.
La carne de pavo o de pollo tiene muy poca grasa, aporta proteínas a nuestro organismo y tiene un bajo índice calórico que nos permitirá comer mayor cantidad para saciarnos.
Álex Pérez indica que "si queremos bajar peso con una dieta hipocalórica, baja en calorías, la base de nuestra alimentación no debe ser tan diferente a una dieta para cubrir nuestras necesidades y mantener el peso corporal". Es importante que la dieta cumpla los requisitos de una dieta equilibrada y no te saltes ninguna comida. "Para prescribir una dieta hay que tener en cuenta muchos factores, sin embargo, este modelo de dieta puede ayudarte a controlar tu peso". Come sano y 5 veces al día.
Si tu objetivo es adelgazar debes "evitar aquellos alimentos que tengan una gran densidad energética, es decir, una elevada cantidad de kilocalorías o aquellos que tengan un índice glucémico demasiado elevado como la glucosa".
De esta forma, los dulces, los pasteles, la bollería, los refrescos, las carnes grasas o los quesos curados son alimentos que deben consumirse con muchísima moderación para evitar volver a coger esos kilos que hemos perdido.
Por otro lado, el nutricionista de GO fit asegura que "hay que ir con cuidado con aquellos alimentos denominados light" porque aunque tienen menos calorías que sus homólogos más calóricos siguen siendo muy energéticos (tiene mucha cantidad de kilocalorías). "La patatas fritas chips convencionales tienen cerca de 500 kcal/100 gramos y las patatas fritas light contienen 400 kcal/100 gramos. Aunque las primeras son más calóricas que las light, el consumo de las light sigue siendo muy calórico para nuestro organismo", ejemplifica Álex Pérez.
Para evitar el temido "efecto rebote" o también denominado "efecto yo-yo", ten en cuenta los siguientes aspectos para que tu objetivo sea permanente:
Puedes pensar que hacer una hora de actividad física significa perder mucho tiempo, pero no es así. Igual que dedicas tiempo a revisar los correos electrónicos, elegir la ropa o ver una serie de televisión, tienes que moverte. Una actividad física que puedes fraccionar a lo largo del día. Intenta levantarte un cuarto de hora antes y hacer unos estiramientos o ejercicios de yoga; desplazarte al trabajo en bici o a pie; subir las escaleras en lugar de utilizar el ascensor… El ejercicio que practiques siempre debe estar acorde a ti y a tu estado físico: camina, corre, asiste al gimnasio o a clases de pilates o de baile, juega a algún deporte. Lo que quieras, lo que te guste. ¡Pero mantente siempre activa!
Julián Álvarez, médico especialista en nutrición y medicina deportiva explica que: "El porcentaje de personas con sobrepeso y obesidad no para de crecer y con ello, todas las enfermedades asociadas. Nos ponemos a dieta, pero ésta se reduce a un cambio temporal e inapropiado a menudo en nuestra alimentación. Cuando la dieta se abandona, se recupera el peso perdido. La clave está en un cambio de hábitos permanente. Necesitamos consumir alimentos de una forma más racional, renunciando a las grandes comidas y a los alimentos con un alto contenido en calorías y escaso valor nutricional. Debemos consumir alimentos ricos en nutrientes, bajos en calorías, y realizar comidas repetidamente y en menores cantidades. Con ello evitaremos los efectos "protectores de la grasa" del ayuno y conseguir además una mejor absorción e incorporación de todos los nutrientes. Este nuevo hábito alimentario junto con una práctica diaria de al menos 30 minutos de ejercicio (siguiendo las recomendaciones de la OMS) es la única forma en que podremos "invertir" esa tendencia creciente del sobrepeso y todos los problemas de salud asociados".
Contra la falta de tiempo y de motivación, ficha los “tips” más prácticos y eficaces para hacer ejercicio y vencer la pereza, sin darte cuenta:
Por último, un consejo esencial. No tengas prisa por adelgazar. No se debe bajar más de 1 kilo por semana. Una pérdida de peso lenta y progresiva es garantía de salud, además, los kilos que se adelgazan poco a poco no se recuperan con facilidad.