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Cómo preparar las verduras y legumbres

Las verduras y legumbres no han de faltar en tu mesa, sanas y nutritivas, resultan deliciosas y muy fáciles de preparar si sabes cómo. Toma nota de los consejos que te ofrecemos para su preparación.

2m 12s

VERDURAS

Gtres
  1. Como regla general las verduras se preparan poniéndolas a cocer en agua hirviendo con sal, aunque algunas, como las judías verdes y las espinacas conviene añadir un poco de bicarbonato al agua, ya que las dejará con un tono verde más pronunciado y vistoso.
  2. Es importante que las verduras, una vez agregadas al agua, no dejen de hervir a borbotones para que no se oscurezcan y sacarlas enseguida del agua cuanto estén cocidas, posteriormente refrescarlas con agua fría y escurrirlas bien.
  3. Algunas verduras como el cardo y las alcachofas, tienden a ponerse negras, para evitarlo, basta con que al limpiarlas se froten con limón y al cocerlas se añada una cucharada de harina y otra de vinagre por litro de agua. Una vez el agua comience a hervir se agregan las verduras y se dejan cocer destapadas. Ya cocidas se refrescan bajo el chorro de agua fría y se escurren muy bien.
  4. Si necesitas retirar la piel de los tomates, así como también las de unas tiernas cebolletas, el método más eficaz será introducir la verdura durante un par de minutos en agua hirviendo, seguidamente refrescarla y finalmente retirar la piel fácil y cómodamente. A esta operación se la denomina "escaldar".
  5. Las patatas se cuecen introduciendo estas en una cacerola con agua fría dejando que se caliente de forma gradual hasta hervir. Haciéndolo así evitarás que se abran durante la cocción.
  6. Cuando se pelan patatas, zanahorias o nabos, se debe emplear un cuchillo especial que tiene 2 cortes, comercializado bajo el nombre de "pelapatatas", resulta muy útil para aprovechar al máximo la carne de estas verduras ya que con este instrumento se les quita solamente la piel. Con un cuchillo convencional además de piel arrastraríamos una parte de carne inevitablemente.

LEGUMBRES

  1. Todas las legumbres deben hervir lentamente para evitar que se deshagan y desvirtúen el plato.
  2. Las legumbres secas conviene ponerlas en remojo para reblandecer la piel que las cubre.
  3. Todas las legumbres, exceptuando los garbanzos, deben ponerse a cocer en agua fría y añadir después siempre que les haga falta, más agua fría.
  4. En el caso de los garbanzos se añadirán cuando el agua esté hirviendo, agregando después siempre que sea necesario, más agua caliente.