Limpieza
Una ducha diaria es necesaria para tu piel, te aconsejamos que la temperatura del agua no sea demasiado elevada, tibia/fría resulta ideal para ganar en firmeza, activar la circulación sanguínea y tonificar.
Emplea jabones y geles de baño con agentes limpiadores suaves y activos suavizantes y nutritivos. Conseguirás liberarla de impurezas sin emplear productos agresivos.
Hidratación
Tras la ducha y la limpieza de la piel, llega el turno de la hidratación, la cual es imprescindible para restaurar la barrera hidrolipídica.