Cuatro años ausente de la cartelera cinematográfica han servido al director Alejandro Amenábar (Chile-1972) para construir y dirigir su película más ambiciosa, “Ágora”. Una gran producción que nos lleva a la Alejandría del siglo IV para contar la historia de la filósofa y astrónoma Hipatia, a quien da vida la actriz británica Rachel Weisz.
El director de “Abre los ojos”, que tiene un Óscar por su filme "Mar Adentro", confiesa que su “intención con la película es transmitir la emoción por lo que ocurre en el universo. Por lo que significa intentar desentrañar el misterio del cosmos”.
Su repentina afición a la astronomía le hacía pensar que quizá su próxima película estaría cerca de la ciencia ficción y “acabamos contando la historia de Hipatia en el siglo IV y en Alejandría”.
Amenábar confiesa que se siente narrador de la historia de Hipatia, "hasta el punto de considerarme un reportero en busca de la noticia contando una actualidad de hace siglos".
“Desde hace ya años, mis películas tienen que ser un viaje. Ésta lo es en el tiempo y en el espacio”, afirmaba en la presentación de “Ágora”.
En un escenario tan cercano a la película como la Biblioteca Nacional de España (Madrid-España) se presentó “Ágora” en un claro homenaje al mítico edificio de la antigua Alejandría. En ella el creador de “Los otros” estuvo acompañado por el trío protagonista formado por los actores Rachel Weisz, Max Minghella y Oscar Isaac.
El cineasta confesó que nunca se pone nervioso antes del estreno “es el trabajo de cuatro años y ya está todo rematado, ya no se puede modificar nada, pero la verdad es que esta noche no he pegado ojo".
FILME ÉPICO
"Ágora" se estrenó en el último Festival de Cannes (Francia), pero llegará a los cines con quince minutos menos que la versión presentada en el certamen internacional.
Se trata de un filme épico sobre la vida de la filósofa Hipatia, a quien encarna la
actriz británica Rachel Weisz, ganadora de un Óscar por "El jardinero fiel".
Con un presupuesto de 50 millones de euros (unos 73 millones de dólares), Alejandro Amenábar explicó que tenía muy claro que el rodaje tenía que ser en inglés, "el latín del siglo XX, como decía Umberto Eco".
"Si hubiéramos apostado como Mel Gibson con La pasión, que la hizo en arameo, nosotros tendríamos que haberla rodado en griego clásico, latín y copto, y eso hubiera provocado mucho estrés entre los actores", bromeó.
Para empaparse del personaje, Amenábar estuvo tres años investigando y viajó en varias ocasiones a la Alejandría moderna, en el período romano, que es el que le interesaba, "sólo queda la columna de Pompeyo, el Serapeum y se sabe dónde estaba el mítico Faro", pero eso permitió al cineasta "envolverse de la realidad de la ciudad".
Rodada en la isla mediterránea de Malta y con un guión para el que ha vuelto a contar con la colaboración de Mateo Gil, con quien hizo "Mar adentro", "Abre los ojos" y "Tesis", "Ágora" es la "historia de una mujer que vivió a finales del siglo IV, cuyos amigos eran cristianos y un grupo de fanáticos religiosos acabó con ella por negarse a ser bautizada".
FANATISMO
Amenábar, que dijo que viene de una "educación religiosa", que ha "pasado por el agnosticismo" y que ahora es "totalmente ateo", asegura que con esta película quiere "criticar a aquellas personas que no escuchan y que defienden sus ideas, creyendo que son las únicas válidas, a golpe de palo. Eso pasaba en el siglo IV y sigue pasando actualmente".
Incluso ha cambiado el final trágico que padeció Hipatia, "que fue mucho más sangriento que el de la película".
Hipatia es Rachel Weisz, protagonista de películas como "Belleza robada" o "La momia".
La actriz señaló que prefirió no leer mucho del personaje y ceñirse al guión, porque "para una actriz es muy difícil encarnar a un mito y hacerlo a la vez real a los ojos del público".
"Hipatia era una mujer que se empeñó en ser filósofo, y vivir y vestir como ellos", aclaró Weisz, quien dice de Amenábar que es un "gran orador que genera una gran confianza, siempre está centrado y tranquilo, es una gran líder, pero a la vez muy cercano", algo que confirmaron el también británico Max Minghella, que da vida a Orestes, y el guatemalteco Óscar Issac, que interpreta al esclavo Davo, un personaje ficticio creado por el cineasta.
Según su director, “Ágora” es la historia de una mujer, de una ciudad, de una civilización y de un planeta.
"El ágora es el planeta, donde tenemos que convivir todos. Hemos intentado mostrar la realidad humana en contexto con todas las especies de la Tierra, y a la Tierra en el contexto del Universo. Mirar a los seres humanos como hormigas, y a la Tierra como una pelotita más que va flotando en un océano de estrellas. Y para eso hemos jugado con el cambio de perspectiva".